CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/A Tale of Two CitiesPublic
Página 247 de 577
Table of Contents

XIV. El honrado comerciante

este maldito río Támpesis tiene de un pilote, y de igual manera hay que metértelo a golpes en la

El altercado se desarrolló en tono bajo y terminó cuando el honrado artesano se quitó de un puntapié las botas manchadas de arcilla y se tendió a todo lo largo en el suelo.

Tras echar una tímida ojeada a su padre, que yacía boca arriba con las manos enrojecidas bajo la cabeza a modo de almohada, su hijo se acostó también y volvió a dormirse.

No hubo pescado para el desayuno, y tampoco casi nada de lo demás. El señor Cruncher estaba desanimado y de mal humor, y tenía cerca una tapadera de hierro para proyectarla y corregir a la señora Cruncher, en caso de que observara en ella algún síntoma de dar gracias. Se afeitó, se aseó a la hora de costumbre y partió con su hijo para dedicarse a su ocupación aparente.

247