representación de la satisfacción de la sed. – La manera en que el sueño se representa la satisfacción de la sed es variada y se especifica según un recuerdo cercano. Un fenómeno general también aquí es que, inmediatamente después de la representación de la satisfacción de la sed, se instala una desilusión por el escaso efecto de los supuestos refrescos». Sin embargo, pasa por alto lo de validez general en la reacción del sueño al estímulo. – Si otras personas, a quienes la sed acomete por la noche, se despiertan sin soñar antes, esto no constituye una objeción a mi experimento, sino que caracteriza a estas otras personas como peores durmientes. – Véase al respecto Isaías, 29, 8: «Y le sucederá como al hambriento que sueña, y he aquí que come, pero cuando despierta, su alma está vacía; o como al sediento que sueña, y he aquí que bebe, pero cuando despierta, se halla cansado y sediento» . . .
(40) La misma hazaña que en el caso de la nieta más joven la realiza poco después el sueño en la abuela, cuya edad complementa la de la niña hasta sumar aproximadamente 70 años. Después de haberse visto obligada a ayunar durante todo un día a causa de la agitación de su riñón flotante, sueña —evidentemente transportada a la época feliz de su dorada juventud— que está «invitada», convocada a comer para ambas comidas principales, y que en cada una de ellas le sirven los bocados más deliciosos.