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Libro XXIII

Luego, para el segundo en la carrera, mostró un noble buey cebado; y para el último, oro, medio talento. Entonces se puso en pie y dijo a los aqueos: “Los que deseen competir por estas recompensas, levántense”. Y entonces se levantó Áyax Oileo, veloz de pies; y después Ulises el sagrado; por último se puso en pie Antíloco, el hijo de Néstor, conocido como el más veloz de los jóvenes. En orden debido se colocaron; Aquiles mostró la meta. Al instante se lanzaron al frente. Áyax Oileo pronto aventajó al resto, pero muy cerca de él corría el gran Ulises. Como una doncella bien formada que al arrojar la lanzadera tira con mano cuidadosa del hilo que llena la trama, y así acerca la lanzadera a su pecho, así de cerca de Áyax corría Ulises, en las huellas dejadas por los pies de su rival, antes de que el polvo volviera a caer sobre ellas. Mientras corría, su aliento golpeaba la nuca de Áyax. Todos los griegos lo vitoreaban con aplausos, alentando su ardor por la victoria; mas cuando ya se acercaban a la meta, Ulises en silencio rezó así a Palas: “Diosa, escucha mi ruego, y ayuda a estos pies a ganar”. La diosa oyó, y alivianó todos sus miembros, sus pies, sus manos; y justo cuando se precipitaban hacia el premio, Áyax, al correr, resbaló y cayó —obra de Palas— allí donde en montones yacían los despojos de las entrañas de los bramantes bueyes sacrificados en honor de Patroclo por la mano del veloz Aquiles. Boca y fosas nasales quedaron llenas de inmundicia. El sufrido varón Ulises, llegando primero, recibió la copa, mientras Áyax tomaba el buey, y al pararse sujetando el cuerno del animal y escupiendo la suciedad, dijo a los presentes: “Es evidente que la diosa hizo resbalar mis pies; ella asiste a Ulises como una madre”. Así habló, y los griegos rieron. Y entonces Antíloco recibió la tercera recompensa, y con una sonrisa dijo a los griegos: “Os digo a todos, amigos míos, lo que ya debéis saber, que los dioses honran siempre a los ancianos. Áyax es un tanto mayor que yo, pero este jefe que se lleva el premio es de una época anterior y de una raza más temprana de hombres;

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