y verificado tanto por él mismo como, en una cuidadosa repetición del experimento, por Billet. Pocas personas son conscientes de que en el centro de la sombra de un disco circular opaco hay un punto de luz sensiblemente tan brillante como si no se hubiera interpuesto ningún disco. Este sorprendente hecho fue deducido de la teoría de Fresnel por Poisson y, a continuación, verificado experimentalmente por Arago. Airy, por su parte, fue llevado por la teoría pura a predecir someramente que los anillos de Newton presentarían un aspecto modificado si se producían entre una lente de vidrio y una placa de metal. Este efecto casualmente había sido observado quince años antes por Arago, sin que Airy lo supiera. Otra predicción de Airy, consistente en que habría una modificación adicional de los anillos cuando se formasen entre dos sustancias de índices de refracción muy diferentes, fue verificada mediante una prueba posterior con un diamante. Una inversión de los anillos tiene lugar cuando el espacio que media entre las placas se llena con una sustancia de poder refractorio intermedio, otro fenómeno predicho por la teoría y verificado por el experimento. Apenas existe límite para el número de otros efectos complicados de la interferencia de los rayos de luz bajo diferentes circunstancias que podrían deducirse de las expresiones matemáticas, si valiera la pena, o que, habiendo sido observados previamente, pueden explicarse. Un caso interesante fue observado por Herschel y explicado por Airy.13
Mediante un esfuerzo algo distinto de previsión científica, Fresnel descubrió que cualquier medio sólido transparente podía ser dotado del poder de la doble refracción mediante la mera compresión. Como atribuyó el poder de la doble refracción de los cristales a una elasticidad desigual en diferentes direcciones, infirió que una elasticidad desigual, si se producía artificialmente, daría fenómenos similares. Con un tornillo potente y un trozo de vidrio, produjo entonces no solo los colores debidos a la doble refracción, sino la duplicación real de las imágenes. Así, mediante una gran generalización científica, se demuestra que las notables propiedades del espato de Islandia pertenecen a todas las sustancias transparentes bajo ciertas condiciones.14