es decir,
Fatigaría al lector si intentara ilustrar la multitud de formas que puede adoptar el razonamiento disyuntivo; y como en el siguiente capítulo trataremos constantemente el tema, debo restringirme aquí a un solo ejemplo.
Un proceso de razonamiento muy común consiste en la determinación del nombre de una cosa mediante la exclusión sucesiva de alternativas, un proceso llamado con el viejo nombre de abscissio infiniti. Consideremos el caso:
| El metal de color rojo es cobre o bien oro | (1) |
|---|---|
| El cobre es disuelto por el ácido nítrico | (2) |
| Este espécimen es de metal de color rojo | (3) |
| Este espécimen no es disuelto por el ácido nítrico | (4) |
| Por lo tanto, este espécimen consiste en oro | (5) |
Asignemos los símbolos alfabéticos de este modo:
Asumiendo que las alternativas cobre u oro deben entenderse como excluyentes, tal como acaba de explicarse en el caso del agua dulce y salada, las premisas pueden formularse en las formas
| B = BC d ꖌ B c D | (1) |
|---|---|
| C = CE | (2) |
| A = AB | (3) |
| A = A e | (4) |
Sustituyendo C en (1) por medio de (2) obtenemos
De (3) y (4) podemos inferir asimismo y si en esto sustituimos B por su equivalente recién enunciado, se sigue que
Siendo contradictoria la primera de las alternativas, el resultado es el que contiene una descripción completa de «este espécimen», tal como se proporciona en las premisas, pero que por elipsis afirma que es oro.
Se observará que en la expresión simbólica (1) he declarado explícitamente lo que ciertamente está implícito, a saber, que el cobre no es oro y el oro no es cobre, condición sin la cual la inferencia no sería válida.