Cuando un caso tan sorprendente ha llamado la atención del mundo científico, se detectarán numerosos casos menos notables del fenómeno, y probablemente se comprobará que la propiedad en cuestión es en realidad universal para toda la materia. No obstante, los casos extremos conservan su interés, en parte desde un punto de vista histórico, en parte porque proporcionan las sustancias más convenientes para la experimentación.
Francis Bacon was fully aware of the value of such examples, which he called Ostensive Instances or Light-giving, Free and Predominant Instances.
“They are those,” he says,7 “which show the nature under investigation naked, in an exalted condition, or in the highest degree of power; freed from impediments, or at least by its strength predominating over and suppressing them.”
He mentions quicksilver as an ostensive instance of weight or density, thinking it not much less dense than gold, and more remarkable than gold as joining density to liquidity. The magnet is mentioned as an ostensive instance of attraction.
It would not be easy to distinguish clearly between these ostensive instances and those which he calls Instantiae Monodicae, or Irregulares, or Heteroclitae, under which he places whatever is extravagant in its properties or magnitude, or exhibits least similarity to other things, such as the sun and moon among the heavenly bodies, the elephant among animals, the letter s among letters, or the magnet among stones.8
En la ciencia óptica se ha hecho gran uso del alto poder dispersivo de los compuestos transparentes de plomo, es decir, el poder de producir un espectro largo (p. 432).
Dollond, habiendo notado este peculiar poder dispersivo en lentes hechas de vidrio de sílex, las empleó para producir un arreglo acromático. El elemento estroncio presenta un contraste con el plomo en este aspecto, al caracterizarse por un poder dispersivo notablemente bajo; pero no tengo conocimiento de que esta propiedad se haya aprovechado todavía.
Los compuestos de plomo tienen tanto un alto índice dispersivo como de refracción, y en este último aspecto resultaron muy útiles para Faraday. Habiendo dedicado mucho trabajo a la preparación de varios tipos de vidrio óptico, Faraday dio por casualidad con un compuesto de plomo, sílice y ácido bórico, conocido hoy como vidrio pesado, que poseía un poder de refracción extraordinariamente alto.
Muchos años después, al intentar descubrir la acción del magnetismo sobre la luz, no logró detectar efecto alguno, como ya se ha mencionado (p. 588), hasta que por casualidad probó un trozo del vidrio pesado. El peculiar poder de refracción de este medio hizo que la tensión magnética fuera aparente, y se descubrió la rotación del plano de polarización.
En casi todas las ramas de la ciencia física existe alguna sustancia de poderes preeminentes para el fin especial al que se destina. * La sal gema es de un valor incalculable por su extrema diatermancia o transparencia ante los rayos menos refrangibles del espectro. * El cuarzo es igualmente valioso por su transparencia respecto a los rayos ultravioletas o