desarrollado bajo muchas formas subordinadas, para capturar presas de muchas clases de muchas maneras, en la tierra y en el agua, hasta que sus órganos de vuelo hubieran alcanzado un alto grado de perfección, de modo que les hubieran otorgado una ventaja decisiva sobre otros animales en la lucha por la vida. De ahí que la probabilidad de descubrir especies con grados transitorios de estructura en condición fósil sea siempre menor, debido a que existieron en menor número, que en el caso de especies con estructuras plenamente desarrolladas.
Daré ahora dos o tres ejemplos, tanto de hábitos diversificados como modificados, en individuos de la misma especie. En cualquiera de los casos, le sería fácil a la selección natural adaptar la estructura del animal a sus hábitos modificados, o exclusivamente a uno de sus varios hábitos. Sin embargo, es difícil decidir, y para nosotros carece de importancia, si los hábitos cambian por lo general primero y la estructura después, o si ligeras modificaciones de estructura conducen a hábitos modificados; probablemente ambas cosas ocurren a menudo casi simultáneamente. De los casos de hábitos modificados bastará con aludir al de los muchos insectos británicos que ahora se alimentan de plantas exóticas, o exclusivamente de sustancias artificiales. De hábitos diversificados se podrían dar innumerables ejemplos: a menudo he observado a un benteveo (Saurophagus sulphuratus), en América del Sur, cerniéndose sobre un lugar y pasando luego a otro, como un cernícalo, y otras veces permaneciendo estacionario en la orilla del agua, para luego lanzarse sobre ella como un martín pescador en busca de un pez. En nuestro propio país, el carbonero común (Parus major) puede verse trepando por las ramas, casi como un agateador; a veces, como un alcaudón, mata pájaros pequeños con golpes en la cabeza; y muchas veces lo he visto y oído martilleando las semillas del tejo sobre una rama, rompiéndolas así como un trepador azul. En América del Norte, Hearne vio al oso negro nadando durante horas con la boca ampliamente abierta, atrapando así, casi como una ballena, insectos en el agua.