Dana), algunos peces y otros animales marinos que habitan el Mediterráneo y los mares de Japón —estando estas dos áreas hoy completamente separadas por la anchura de todo un continente y por amplios espacios oceánicos.
Estos casos de estrecha relación en especies que habitan actualmente, o lo hacían antes, los mares de las costas oriental y occidental de América del Norte, el Mediterráneo y Japón, y las tierras templadas de América del Norte y Europa, son inexplicables según la teoría de la creación.
No podemos sostener que tales especies hayan sido creadas por igual, en correspondencia con las condiciones físicas casi similares de las áreas; pues si comparamos, por ejemplo, ciertas partes de América del Sur con partes de Sudáfrica o Australia, vemos países muy similares en todas sus condiciones físicas, con sus habitantes totalmente disímiles.