(Anagallis arvensis y coerulea), que los mejores botánicos clasifican como variedades, y las encontró absolutamente estériles, podemos dudar de que muchas especies sean realmente tan estériles, al ser cruzadas entre sí, como él creía.
Es cierto, por una parte, que la esterilidad de varias especies al ser cruzadas es tan diferente en grado y se desvanece de manera tan imperceptible, y, por otra parte, que la fertilidad de las especies puras es tan fácil de afectar por diversas circunstancias, que para todos los efectos prácticos resulta sumamente difícil decir dónde termina la fertilidad perfecta y dónde comienza la esterilidad. Pienso que no puede exigirse mejor prueba de esto que el hecho de que los dos observadores más experimentados que jamás hayan vivido, a saber, Kölreuter y Gärtner, llegaron a conclusiones diametralmente opuestas con respecto a algunas de las mismísimas formas. También es sumamente instructivo comparar —aunque aquí no tengo espacio para entrar en detalles— las pruebas aportadas por nuestros mejores botánicos sobre la cuestión de si ciertas formas dudosas deben clasificarse como especies o variedades, con las pruebas de fertilidad aducidas por distintos hibridadores, o por el mismo observador a partir de experimentos realizados en años diferentes. Así puede demostrarse que ni la esterilidad ni la fertilidad ofrecen una distinción segura entre especies y variedades. Las pruebas procedentes de esta fuente se desvanecen y son dudosas en el mismo grado en que lo son las pruebas derivadas de otras diferencias constitucionales y estructurales.
En lo que respecta a la esterilidad de los híbridos en las generaciones sucesivas; aunque Gärtner pudo criar algunos híbridos —protegiéndolos cuidadosamente de un cruce con cualquiera de los progenitores puros— durante seis o siete, y en un caso durante diez generaciones, afirma categóricamente que su fertilidad nunca aumenta, sino que por lo general disminuye de manera notable y repentina. Con respecto a esta disminución, puede señalarse en primer lugar que cuando alguna desviación en la estructura o en la constitución es común