hasta ahora ofrezca ni siquiera un vestigio de alguna formación paleozoica o secundaria. De aquí podemos inferir tal vez que, durante los períodos paleozoico y secundario, ni los continentes ni las islas continentales existieron allí donde nuestros océanos se extienden ahora; pues, de haber existido, las formaciones paleozoicas y secundarias se habrían acumulado con toda probabilidad a partir de sedimentos derivados de su desgaste; y habrían sido al menos parcialmente levantadas por las oscilaciones de nivel que debieron mediar durante estos períodos enormemente largos. Si, por lo tanto, podemos inferir algo a partir de estos hechos, podemos inferir que, allí donde nuestros océanos se extienden ahora, los océanos se han extendido desde el período más remoto del que tenemos cualquier registro; y, por otra parte, que donde los continentes existen ahora, grandes extensiones de tierra han existido, sometidas, sin duda, a grandes oscilaciones de nivel desde el período cámbrico. El mapa en color adjunto a mi volumen sobre los Arrecifes de Coral me llevó a concluir que los grandes océanos siguen siendo principalmente áreas de subsidencia, los grandes archipiélagos siguen siendo áreas de oscilaciones de nivel, y los continentes, áreas de elevación. Pero no tenemos razón para suponer que las cosas hayan permanecido así desde el principio del mundo. Nuestos continentes parecen haberse formado por una preponderancia, durante muchas oscilaciones de nivel, de la fuerza de elevación. ¿Pero acaso no habrán cambiado las áreas de movimiento preponderante en el transcurso de los tiempos? En un período muy anterior a la época cámbrica, pueden haber existido continentes donde los océanos están ahora desplegados, y océanos claros y abiertos pueden haber existido donde nuestros continentes se levantan hoy. Tampoco estaríamos justificados al suponer que si, por ejemplo, el lecho del océano Pacífico fuera convertido ahora en un continente,
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Sobre la aparición repentina de grupos de especies aliadas en los estratos fosilíferos más bajos conocidos
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