comportan exactamente de la misma manera que dos especies distintas cuando se cruzan. Esto me llevó a observar cuidadosamente durante cuatro años muchos renuevos, obtenidos de varias uniones ilegítimas. El resultado principal es que estas plantas ilegítimas, como se las puede llamar, no son plenamente fértiles. Es posible obtener a partir de especies dimorfas plantas ilegítimas tanto de estilo largo como de estilo corto, y a partir de plantas trimorfas las tres formas ilegítimas. Estas pueden entonces unirse adecuadamente de manera legítima. Cuando se hace esto, no hay razón aparente por la cual no debieran producir tantas semillas como lo hicieron sus progenitores al ser fertilizados legítimamente. Pero tal no es el caso. Todas son infértiles, en diversos grados; siendo algunas tan absoluta e irremediablemente estériles que no produjeron durante cuatro estaciones ni una sola semilla ni tan solo una cápsula seminal. La esterilidad de estas plantas ilegítimas, cuando se unen entre sí de manera legítima, puede compararse estrictamente con la de los híbridos cuando se cruzan inter se. Si, por otra parte, un híbrido se cruza con cualquiera de las especies progenitoras puras, la esterilidad suele disminuir mucho: y lo mismo ocurre cuando una planta ilegítima es fertilizada por una planta legítima. Del mismo modo que la esterilidad de los híbridos no marcha siempre paralela a la dificultad de realizar el primer cruce entre las dos especies progenitoras, la esterilidad de ciertas plantas ilegítimas era inusualmente grande, mientras que la esterilidad de la unión de la cual derivaban no era en absoluto grande. Con los híbridos obtenidos de la misma cápsula seminal, el grado de esterilidad es innatamente variable, y así ocurre de manera notable con las plantas ilegítimas. Por último, muchos híbridos son floradores prolíficos y
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Dimorfismo y trimorfismo recíprocos
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