argumento. * Un órgano para la visión debe estar formado de tejido transparente, y debe incluir algún tipo de lente para proyectar una imagen en la parte posterior de una cámara oscura. * Más allá de este parecido superficial, apenas hay similitud real alguna entre los ojos de las jibias y los de los vertebrados, como puede verse consultando la admirable memoria de Hensen sobre estos órganos en los Cephalopoda. Me es imposible entrar aquí en detalles, pero puedo especificar algunos de los puntos de diferencia. El cristalino en los cefalópodos superiores consta de dos partes, colocadas una detrás de otra como dos lentes, teniendo ambas una estructura y disposición muy diferentes a las que se dan en los vertebrados. La retina es totalmente diferente, con una inversión real de las partes elementales, y con un gran ganglio nervioso incluido dentro de las membranas del ojo. Las relaciones de los músculos son tan diferentes como es posible concebir, y así en otros puntos. De ahí que no sea poco difícil decidir hasta qué punto incluso los mismos términos deben emplearse al describir los ojos de los Cephalopoda y de los Vertebrata. Es, por supuesto, libre cualquiera de negar que el ojo en uno u otro caso haya podido ser desarrollado mediante la selección natural de sucesivas variaciones ligeras; pero si esto se admite en un caso, es claramente posible en el otro; y las diferencias fundamentales de estructura en los órganos visuales de dos grupos podrían haberse previsto, de acuerdo con esta visión de su modo de formación. > Así como dos hombres han coincidido a veces independientemente en el mismo invento, de la misma manera en los diversos casos anteriores parece que la selección natural, obrando para el bien de cada ser y aprovechando todas las variaciones favorables, ha producido órganos similares, en lo que
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Dificultades especiales de la teoría de la selección natural
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