únicamente los demás para propagar su especie.” De modo que tenemos aquí una excelente ilustración de la
Los señores Wallace y Trimen han descrito asimismo varios casos igualmente llamativos de imitación en los lepidópteros del archipiélago malayo y de África, y en algunos otros insectos.
El señor Wallace también ha descubierto uno de estos casos en las aves, pero no tenemos ninguno en los cuadrúpedos de mayor tamaño.
La frecuencia mucho mayor de la imitación en los insectos que en los otros animales es probablemente consecuencia de su pequeño tamaño; los insectos no pueden defenderse, salvo por cierto las especies provistas de aguijón, y jamás he oído hablar de un caso en que tales especies imiten a otros insectos, aunque sí son imitadas; los insectos no pueden escapar fácilmente volando de los animales más grandes que se alimentan de ellos; por lo tanto, hablando metafóricamente, se ven reducidos, como la mayoría de las criaturas débiles, a la astucia y a la disimulación.