Hibridismo
La opinión comúnmente sostenida por los naturalistas es que las especies, al ser cruzadas, han sido dotadas especialmente de esterilidad con el fin de evitar su confusión.
Esta opinión ciertamente parece a primera vista muy probable, pues las especies que viven juntas difícilmente se habrían mantenido distintas de haber sido capaces de cruzarse libremente.
El tema es en muchos aspectos importante para nosotros, más especialmente porque la esterilidad de las especies al ser cruzadas por primera vez, y la de su descendencia híbrida, no puede haber sido adquirida, como mostraré, mediante la preservación de grados sucesivos y provechosos de esterilidad. Es un resultado incidental de las diferencias en los sistemas reproductivos de las especies progenitoras.
Al tratar este asunto, por lo general se han confundido dos clases de hechos que son, en gran medida, fundamentalmente diferentes; a saber, la esterilidad de las especies al ser cruzadas por primera vez y la esterilidad de los híbridos producidos por ellas.
Las especies puras tienen, por supuesto, sus órganos de reproducción en perfecto estado, pero al cruzarse entre sí producen pocos o ningún descendiente. Los híbridos, por otra parte, tienen sus órganos reproductivos funcionalmente impotentes, como puede verse claramente en el estado del elemento masculino tanto en plantas como en animales; aunque los