No es que los cuadrúpedos más grandes sean destruidos realmente (excepto en algunos raros casos) por las moscas, sino que son incesantemente acosados y ven reducida su fuerza, de modo que están más expuestos a las enfermedades, o no se encuentran tan bien capacitados en una escasez venidera para buscar alimento o para escapar de las fieras.
Órganos que hoy tienen una importancia insignificante han sido probablemente en algunos casos de gran importancia para un progenitor primitivo, y, tras haber sido lentamente perfeccionados en un período anterior, han sido transmitidos a las especies existentes en un estado casi idéntico, aunque hoy de muy escasa utilidad; pero cualquier desviación realmente perjudicial en su estructura habría sido, por supuesto, frenada por la selección natural. Visto lo importante que es la cola como órgano de locomoción en la mayoría de los animales acuáticos, su presencia general y su uso para muchos fines en tantos animales terrestres que, en sus pulmones o en sus vejigas natatorias modificadas, delatan su origen acuático, tal vez pueda explicarse así. Habiéndose formado una cola bien desarrollada en un animal acuático, podría llegar a emplearse posteriormente para todo tipo de propósitos, como espantamoscas, órgano de prensión o como ayuda para girar, como en el caso del perro —aunque la ayuda a este respecto debe ser escasa, pues la liebre, casi sin cola, puede dar giros aún más rápidamente—.
En segundo lugar, podemos equivocarnos fácilmente al atribuir importancia a los caracteres, y al creer que han sido desarrollados por medio de la selección natural. No debemos pasar por alto en ningún caso los efectos de la acción definida de las condiciones de vida cambiantes, de las llamadas variaciones espontáneas, que parecen depender en un grado bastante subordinado de la naturaleza de las condiciones, de la tendencia a la reversión hacia caracteres desde hace mucho tiempo perdidos, de las complejas leyes del crecimiento, tales como las de correlación, compensación, de la presión de una parte sobre otra, etc., y finalmente de