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nydus/The Origin of SpeciesPublic
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Sobre la ausencia de numerosas variedades intermedias en cualquier formación única

No se debería olvidar que hoy en día, aun disponiendo de ejemplares perfectos para su examen, rara vez pueden relacionarse dos formas mediante variedades intermedias y demostrarse así que pertenecen a la misma especie, hasta que no se recolectan muchos ejemplares en muchos lugares; y con las especies fósiles esto raras vez puede hacerse.

Tal vez percibamos mejor lo improbable de que podamos conectar especies mediante numerosos, sutiles y fósiles eslabones intermedios si nos preguntamos si, por ejemplo, los geólogos en algún período futuro serán capaces de demostrar que nuestras distintas razas de ganado vacuno, ovejas, caballos y perros descienden de un único tronco o de varios troncos aborígenes; o bien, si ciertas conchas marinas que habitan las costas de América del Norte, catalogadas por algunos conchólogos como especies distintas de sus representantes europeos, y por otros conchólogos meramente como variedades, son realmente variedades o son, como suele decirse, específicamente distintas.

Esto solo podría lograrlo el geólogo futuro descubriendo en estado fósil numerosas gradaciones intermedias; y semejante éxito es altamente improbable.

Se ha afirmado una y otra vez, por escritores que creen en la inmutabilidad de las especies, que la geología no produce ninguna forma de enlace. Esta afirmación, como veremos en el próximo capítulo, es ciertamente errónea. Como ha señalado sir J. Lubbock: «Cada especie es un enlace entre otras formas afines». Si tomamos un género que tenga una veintena de especies, tanto actuales como extintas, y destruimos cuatro quintas partes de ellas, nadie duda de

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