ante mí, creo que la selección natural, al actuar sobre las hormigas fértiles o padres, podría formar una especie que produjera regularmente neutras, todas de gran tamaño con una forma de mandíbula, o todas de pequeño tamaño con mandíbulas muy diferentes; o por último, y esta es la mayor dificultad, un conjunto de obreras de un tamaño y estructura, y simultáneamente otro conjunto de obreras de diferente tamaño y estructura; habiéndose formado primero una serie graduada, como en el caso de la hormiga viajera, y habiéndose producido luego las formas extremas en números cada mayor, mediante la supervivencia de los padres que las engendraron, hasta que no se produjera ninguna con una estructura intermedia.
Una explicación análoga ha sido dada por el señor Wallace, sobre el caso, igualmente complejo, de ciertas mariposas malayas que aparecen regularmente bajo dos o incluso tres formas femeninas distintas; y por Fritz Muller, sobre ciertos crustáceos brasileños que asimismo aparecen bajo dos formas masculinas muy distintas.
Pero este tema no necesita ser discutido aquí.