híbridos de especies en su estado natural; y esto probablemente explica la singular diferencia en los resultados a los que han llegado distintos observadores. * Así, Max Wichura duda de que los híbridos reviertan jamás a sus formas parentales, y experimentó con especies de sauces no cultivadas, * mientras que Naudin, por otra parte, insiste en los términos más enérgicos sobre la tendencia casi universal a la reversión en los híbridos, y experimentó principalmente con plantas cultivadas. Gärtner afirma además que cuando dos especies cualesquiera, aunque estén emparentadas muy estrechamente entre sí, se cruzan con una tercera especie, los híbridos difieren ampliamente entre sí; mientras que si se cruzan dos variedades muy distintas de una sola especie con otra especie, los híbridos no difieren mucho. Pero esta conclusión, hasta donde alcanzo a comprender, se basa en un único experimento; y parece contraponerse directamente a los resultados de varios experimentos realizados
Tales son únicamente las diferencias sin importancia que Gärtner logra señalar entre las plantas híbridas y las mestizas. Por otra parte, los grados y tipos de semejanza en las mestizas y en los híbridos con sus respectivos progenitores, más especialmente en los híbridos producidos a partir de especies estrechamente emparentadas, siguen, según Gärtner, las mismas leyes. Cuando se cruzan dos especies, una posee a veces un poder prepotente para imprimir su parecido en el híbrido. Así creo que ocurre con las variedades de plantas; y en los animales, una variedad ciertamente tiene a menudo este poder prepotente sobre otra variedad. Las plantas híbridas producidas a partir de un cruce recíproco se asemejan generalmente mucho entre sí, y lo mismo ocurre con las plantas