son desagradables para las aves y otros animales devoradores de insectos. * Las formas imitadoras, por otra parte, que habitan en la misma comarca, son comparativamente raras, y pertenecen a grupos raros; por consiguiente, deben sufrir habitualmente de algún peligro, pues de lo contrario, por el número de huevos puestos por todas las mariposas, en tres o cuatro generaciones infestarían todo el país. Ahora bien, si un miembro de uno de estos grupos perseguidos y raros adoptara un atuendo tan parecido al de una especie bien protegida que engañara continuamente a los ojos avezados de un entomólogo, engañaría a menudo a las aves e insectos predadores, y así escaparía a menudo de la destrucción. Casi puede decirse que el Sr. Bates ha presenciado en realidad el proceso por el cual los imitadores han llegado a parecerse tanto a los imitados; pues halló que algunas de las formas de Leptalis que imitan a tantas otras mariposas variaban en un grado extremo. En una comarca se daban varias variedades, y de estas una sola se asemejaba, hasta cierto punto, a la común Ithomia de la misma comarca. En otra comarca había dos o tres variedades, una de las cuales era mucho más común que las otras, y esta remedaba de cerca a otra forma de Ithomia. A partir de hechos de esta naturaleza, el Sr. Bates concluye que la Leptalis varía primero; y cuando una variedad llega a parecerse en cierto grado a cualquier mariposa común que habite en la misma comarca, esta variedad, debido a su parecido con una clase próspera y poco perseguida, tiene una mejor oportunidad de escapar de la destrucción por parte de las aves e insectos predadores, y en consecuencia es preservada con mayor frecuencia; > “siendo eliminados generación tras generación los grados de parecido menos perfectos, y dejados
Table of Contents
Semejanzas analógicas
657