CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Little WomenPublic
Página 156 de 738
Table of Contents

El P.C. y el P.O.

Pero el nuevo miembro estuvo a la altura de las circunstancias y, poniéndose de pie con un saludo agradecido a la Presidencia, dijo de la manera más cautivadora: —Señor Presidente y señoras... pido perdón, caballeros... permítanme presentarme como Sam Weller, el muy humilde servidor del club.

—¡Bien! ¡Bien! —exclamó Jo, golpeando con el mango del viejo calentador de cama en el que se apoyaba.

—Mi fiel amigo y noble protector —continuó Laurie, con un gesto de la mano—, que tan halagüeñamente me ha presentado, no debe ser culpado por la baja estratagema de esta noche. Yo la planeé, y ella solo cedió después de mucho insistir.

—Vamos, no te eches toda la culpa; ya sabes que fui yo quien propuso lo del armario —interrumpió Snodgrass, que estaba disfrutando de la broma de lo lindo.

—No le haga caso a lo que dice. El desdichado que lo hizo fui yo, señor —dijo el nuevo miembro, con una venia a lo Weller dirigida al señor Pickwick—. Pero, por mi honor, juro que nunca volveré a hacerlo y desde ahora en adelante me dedico en cuerpo y alma a los intereses de este inmortal club.

—¡Bravo! ¡Bravo! —exclamó Jo, haciendo chocar la tapa del calentador de camas como si fuera un platillo.

—¡Adelante, adelante! —añadieron Winkle y Tupman, mientras el Presidente hacía una reverencia benévola.

—Solo deseo decir que, como una ligera muestra de mi gratitud por el honor que se me ha concedido, y como un medio para fomentar las relaciones amistosas entre naciones vecinas, he instalado una oficina de correos en el seto de la esquina inferior del jardín; un edificio hermoso y

156