y dejarlo en la estacada, para que se rían de él o le tengan lástima. ¡No, por Júpiter, no lo era! Y Meg tiene que saberlo». Había estado rumiando su enfado durante el banquete, pero cuando el revuelo pasó y se dirigió a casa paseando, tras despedir a Scott, le invadió un estado de ánimo más apacible. > «¡Pobre pequeña! Fue duro para ella, cuando se había esforzado tanto por complacerme. Se equivocó, por supuesto, pero aún es joven. Debo tener paciencia y enseñarle». Esperaba que ella no se hubiera ido a casa; odiaba los chismes y las injerencias. Por un instante volvió a molestarse con solo pensarlo; y luego el miedo de que Meg llorara hasta enfermar le ablandó el corazón y lo hizo acelerar el paso, con el propósito de mostrarse tranquilo y amable, pero firme, muy firme, y hacerle ver en qué había fallado en su deber hacia
Meg likewise resolved to be “calm and kind, but firm,” and show him his duty. She longed to run to meet him, and beg pardon, and be kissed and comforted, as she was sure of being; but, of course, she did nothing of the sort, and when she saw John coming, began to hum quite naturally, as she rocked and sewed, like a lady of leisure in her best parlor.
John estaba un poco decepcionado por no encontrar a una tierna Níobe; pero, sintiendo que su dignidad exigía la primera disculpa, no hizo ninguna, limitándose a entrar sin prisa y a recostarse en el sofá, con el comentario singularmente oportuno de que—
—Vamos a tener luna nueva, querida.
—No tengo objeción —fue el comentario igualmente conciliador de Meg.