—Sí, Laurie —muy bajito.
Entonces ambos dejaron de remar, y sin darse cuenta añadieron un hermoso y pequeño cuadro de amor y felicidad humana a las vistas cambiantes reflejadas en el lago.
—Sí, Laurie —muy bajito.
Entonces ambos dejaron de remar, y sin darse cuenta añadieron un hermoso y pequeño cuadro de amor y felicidad humana a las vistas cambiantes reflejadas en el lago.