Que contiene más detalles acerca del amable viejo caballero y sus prometedores alumnos
Era bien entrada la mañana siguiente cuando Oliver se despertó, tras un sueño profundo y prolongado.
No había otra persona en la habitación que el viejo judío, que estaba hirviendo un poco de café en una cacerola para el desayuno, y tarareando suavemente para sus adentros mientras lo removía una y otra vez con una cuchara de hierro.
Se detenía de vez en cuando para escuchar cuando se oía el más mínimo ruido abajo; y, cuando se había asegurado de que no era nada, volvía a tararear y a remover como antes.
Aunque Oliver se había despertado, no estaba del todo desvelado. > Hay un estado soporífero, entre el sueño y la vigilia, en el que se sueña más en cinco minutos con los ojos medio abiertos y uno medio consciente de todo lo que pasa a su alrededor, que en cinco noches con los ojos bien cerrados y los sentidos envueltos en perfecta