Codal
nydus/Oliver TwistPublic
Página 423 de 687
Table of Contents

XXXIV. Contiene algunos detalles introductorios relativos a un joven caballero que hace ahora su aparición en escena; y un nuevo an

—¡Lo he meditado! —fue la impaciente respuesta—; madre, lo he meditado durante años y años. Lo he meditado desde que soy capaz de una reflexión seria. Mis sentimientos siguen siendo los mismos, como lo serán siempre; ¿y por qué he de sufrir el dolor de demorar su expresión, si no puede reportar ningún bien terrenal? ¡No! Antes de que me vaya de este lugar, Rose me oirá.

—Lo hará —dijo la señora Maylie.

—Hay algo en tus modales que casi daría a entender que ella me escuchará con frialdad, madre —dijo el joven.

—No fríamente —replicó la anciana—; lejos de eso.

—¿Cómo entonces? —insistió el joven—. ¿No ha contraído ningún otro compromiso?

—No, en verdad —respondió su madre—; ya tienes, o mucho me equivoco, demasiado dominio sobre sus afectos.

Lo que iba a decir —prosiguió la anciana, deteniendo a su hijo cuando este se disponía a hablar— es esto. Antes de jugártelo todo a esta carta; antes de permitir que te lleven hasta la cúspide de la esperanza; reflexiona por unos momentos, querido mío, en la historia de Rose, y considera qué efecto puede tener en su decisión el conocimiento de su dudosa ascendencia: tan devota como es de nosotros, con toda la intensidad de su noble espíritu y con esa perfecta abnegación que, en todos los asuntos, grandes o triviales, siempre la ha caracterizado.

—¿Qué quieres decir?

—Eso te lo dejo a ti para que lo descubras —respondió la señora Maylie—. Debo volver con ella. ¡Dios te bendiga!

—¿Nos veremos otra vez esta noche? —dijo el joven, con entusiasmo.

423