Bumble, que he de luchar contra una gran desventaja: a saber, que toda la gente robusta es la que más rápido se nos va. Las personas que han estado mejor y han pagado impuestos durante muchos años son las primeras en venirse abajo cuando entran en la casa; y déjeme decirle, señor Bumble, que tres o cuatro pulgadas por encima de los cálculos de uno merman considerablemente las ganancias; sobre todo cuando uno tiene una familia que mantener,
Como el señor Sowerberry dijo esto con la indignación propia de un hombre maltratado; y como el señor Bumble sintió que aquello tendía un poco a arrojar una sombra sobre el honor de la parroquia, este último caballero creyó aconsejable cambiar de tema. Como Oliver Twist era lo que tenía más presente en la mente, hizo de él su tema de conversación.