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nydus/The Last ManPublic
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Capítulo X

en Londres se había dedicado a la música, y cantaba sin mucha potencia, pero con gran dulzura. No se nos permitió elegir ninguna melodía que no fuera alegre; y todas las óperas de Mozart fueron llamadas a filas, para que escogiéramos las más estimulantes de sus arias. Entre los demás atributos transcendentales de la música de Mozart, posee, más que ninguna otra, el de parecer brotar del corazón; uno penetra en las pasiones expresadas por él, y se transporta de dolor, alegría, ira o confusión, según él, el dueño de nuestra alma, elige inspirar.

Durante algún tiempo se mantuvo el espíritu de hilaridad; pero, a la postre, Perdita se apartó del piano, pues Raymond se había unido al trío de «Taci ingiusto core», de Don Giovanni, cuyo pícaro ruego se vio suavizado por él hasta convertirse en ternura, y estremeció su corazón con recuerdos

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