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nydus/The Last ManPublic
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VI. Eventful winter passed

Si tuviera que diseccionar cada incidente, cada pequeño fragmento de segundo contendría un relato desgarrador, cuya palabra más insignificante te helaría la sangre en las venas jóvenes. Es correcto que levante para tu instrucción este monumento de la raza pretérita; pero no que te arrastre por las salas de un hospital, ni por las cámaras secretas del osario. Este cuento, por lo tanto, será desplegado con rapidez. Imágenes de destrucción, cuadros de desesperación, la procesión del último triunfo de la muerte, serán trazados ante ti, raudos como el nubarrón impulsado por el viento del norte a lo largo del esplendor manchado del cielo.

Campos invadidos por la maleza, pueblos desolados, la salvaje aproximación de caballos sin jinete se habían vuelto ya habituales a mis ojos; no, visiones mucho peores, de muertos sin enterrar, y formas humanas que yacían esparcidas al borde del camino y en los escalones de viviendas otrora frecuentadas, donde,

A través de la carne que se consume Bajo el sol abrasador, los huesos blanqueados Brotan y se pudren en el polvo negro.

Visiones como estas se habían vuelto⁠—¡ay, desdicha de aquel tiempo! tan familiares, que habíamos dejado de estremecernos, o de espolear a nuestros picados caballos para apresurar la marcha, al pasar junto a ellas. Francia en sus mejores días, al menos aquella parte de Francia por la que viajábamos, había sido un desierto cultivado, y la ausencia de cercados, de cabañas y aun de campesinos entristecía al viajero procedente de la soleada Italia o de la atareada Inglaterra. Con todo, las ciudades eran frecuentes y animadas, y la cordial educación y la sonrisa pronta del campesino de zuecos de madera devolvían el buen humor al melancólico. Ahora, la anciana ya no se sentaba a la puerta con su rueca⁠—el mendigo esmirriado ya no pedía limosna con modales de cortesano⁠—; ni en los días festivos los campesinos hilvanaban con pausada gracia los laberintos del baile. El silencio, melancólica novia de la muerte, iba en procesión con ella de ciudad en ciudad por aquella vasta región.

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