aguas verdosas del mar con los barcos y botes que se balancean en su amplio y uniforme oleaje, los blancos edificios de la ciudad y la gente que se mueve por las calles. El sonido de un viejo vals tocado por una banda militar en el bulevar flota sobre el agua, y parece, de un modo extraño, respondido por los disparos desde los bastiones.
Sebastopol, 25 de abril, v. a., 1855.