—En realidad sería mejor no ir —contestó el corneta—; Ils feront des frais pour nous recevoir.
—¡Qué tontería! Estarán más que encantados. Además, he hecho algunas averiguaciones: hay una hija bonita... ¡Vamos! —dijo el conde en francés.
«Je vous en prie, messieurs!», dijo el militar de caballería, simplemente para hacer sentir a los oficiales que él también sabía francés y había entendido lo que habían dicho.