ahora repelidos por la electricidad, y les explicó la razón de ello. Hizo todo tipo de experimentos con electricidad y se los mostró todos a sus alumnos.
Una vez su mujer enfermó. Llamó a un médico y le preguntó cómo curarla. El médico le dijo que le preparara una sopa de ranas. Galvani dio orden de que se pescaran ranas comestibles. Se las pescaron, las mataron y las dejaron sobre su mesa.
Antes de que el cocinero viniera por las ranas, Galvani siguió mostrando la máquina eléctrica a sus estudiantes y enviando chispas a través de ella.
De pronto vio que las ranas muertas sacudían las patas sobre la mesa. Las observó y vio que cada vez que enviaba una chispa a través de la máquina, las ranas sacudían las patas.
Galvani reunió más ranas y comenzó a experimentar con ellas. Y cada vez que enviaba una chispa a través de la máquina, las ranas muertas movían las patas como si estuvieran vivas.
A Galvani se le ocurrió que las ranas vivas movían las patas porque la electricidad pasaba a través