cuando vieron que no podía evitar despreciarlos, cuando en esas relaciones cotidianas apenas perceptibles, ya sabe, vieron que yo era un hombre totalmente distinto, situado en un plano muy superior al de ellos, se exasperaron conmigo y empezaron a vengarse sometiéndome a toda clase de pequeñas indignidades. Ce que j’ai eu à souffrir, vous ne vous faites pas une idée. Luego, viéndome obligado a relacionarme con los cadetes; y, sobre todo, avec les petits moyens que j’avais, je manquais de tout, solo tenía lo que mi hermana me mandaba. Una prueba de lo que he sufrido es que yo, con mi carácter, avec ma fierté, j’ai écris à mon père, implorándole que me mandara algo, por poco que fuera... Comprendo cómo, tras cinco años de semejante vida, uno puede volverse como nuestro oficial expulsado, Dromov, que bebe con los soldados y escribe notas a todos los oficiales pidiéndoles que le presten tres rublos, y firma: «Tout à vous Dromov». Se necesita un carácter como el mío para no hundirse del todo en el fango en esta terrible posición.
Luego caminó en silencio a mi lado durante un largo rato.