disco, en la caja registradora.
—Gracias, señor. En otra ocasión.
Una chispa de fuego ávido desde unos ojos de zorro se lo agradeció. Apartó la mirada al cabo de un instante. No: mejor no: en otra ocasión.
―Buenos días, dijo, apartándose.
—Buenos días, señor.
No hay señal. Se ha ido. ¿Qué importa?
Regresó por la calle Dorset, leyendo con gravedad. Agendath Netaim: compañía de colonos. Comprar terrenos arenosos y baldíos al gobierno turco y plantarlos con eucaliptos. Excelentes para sombra, combustible y construcción. Naranjales e inmensos melonares al norte de Jaffa. Pagos ocho marcos y te plantan un dunam de tierra con olivos, naranjos, almendros o cidros. Olivos más baratos: los naranjos necesitan riego