cómo había sido todo aquello. > Una de esas bocas de inspección como una maldita tubería de gas y allí estaba el pobre diablo metido, medio ahogado por el gas de cloaca. Abajo que se fue Tom Rochford de todas formas, con chaleco de bookmaker y todo, con la cuerda atada al cuerpo. ¡Y caramba si le pasó la cuerda al pobre diablo y a los dos los sacaron tirando
—El acto de un héroe, dijo.
En el Dolphin se detuvieron para dejar pasar al coche de ambulancia que iba a toda marcha hacia Jervis street.
—Por aquí —dijo, encaminándose hacia la derecha—. Quiero pasar un momento por lo de Lynam para ver qué cotización de