mondándose los dientes. Leve espasmo, lleno, rumiando. Antes y después. Acción de gracias. Miren este cuadro y luego aquel. Tragándose el estofjugo con sopas empapadas de pan. ¡Lámete el plato, hombre! Lárgate de aquí.
Contempló a los comensales sentados en taburetes y mesas, dilatando las aletas de la nariz.
―Dos cervezas stout aquí.
―Un estofado de carne con col.
Ese tipo metiéndose a empujones un cuchillo lleno de col como si le fuera la vida en ello. Buen golpe. Me da vergüenza ajena mirar. Más seguro comer de sus tres manos.
Desgarrarlo miembro a miembro. Segunda naturaleza para él. Nacido con un cuchillo de plata en la boca. Eso es ingenioso, creo. O no. Plata significa nacer rico. Nacido con un cuchillo. Pero entonces se pierde la alusión.
Un camarero mal ceñido acumulaba platos pegajosos y estrepitosos. Rock, el alguacil, de pie junto a la barra sopló la corona espumosa de su jarra. Bien alto: salpicó amarillo cerca de su bota. Un comensal, con cuchillo y tenedor enhiestos, los codos en la mesa, listo para un segundo plato miraba fijo hacia el montaplatos a través de su cuadrado manchado de periódico. Otro tipo contándole algo con la boca llena. Oyente comprensivo. Conversación de sobremesa. Masticaba um un en el Bunco de Unchester el Lunes. ¿Ah? ¿De veras,