muerta. Su Majestad el Rey ama a Su Majestad la Reina. A la señora Norman W. Tupper le gusta el oficial Taylor. Tú amas a cierta persona. Y esta persona ama a esa otra persona porque a todo el mundo le gusta alguien pero Dios ama a todo el mundo.
―Pues, Joe, le digo, a su muy buena salud y canción. Más fuerza, ciudadano.
—Hurra, dice Joe.
—La bendición de Dios y de María y de Patricio caiga sobre ti, dice el ciudadano.
Y levanta su pinta para remojar el garguero.
—Conocemos esos galopes —dice él—, predicando y afanándoos el bolsillo. ¿Qué me decían del santurrón de Cromwell y sus casacas de hierro que pasaron a cuchillo a las mujeres y los niños de Drogheda con el texto bíblico Dios es amor