after
—¿Irlandesa? No lo sé, la verdad. ¿Lo es, Simón?
Calada tras calada, una calada, fuerte, sabrosa, crepitante.
―El músculo buccinador es … ¿Qué? … Un poco oxidado … Oh, ella es … Mi Molly irlandesa, oh.
Exhaló una bocanada acre y plumosa.
—Desde la roca de Gibraltar... hasta el final.
Langideaban en lo hondo de la sombra oceánica, oro junto al tirador de cerveza, bronce junto al marrasquino, pensativas las dos, Mina Kennedy, 4 Lismore terrace, Drumcondra con Idolores, una reina, Dolores, silenciosa.
Pat servía platos sin tapar. Leopold