¿De ellos? ¿De mí?
Camina como Haines ahora.
La sala de los lectores constantes.
En el libro de los lectores Cashel Boyle O’Connor Fitzmaurice Tisdall Farrell parafirma sus polisílabos.
Ítem: ¿estaba loco Hamlet?
La testa del cuáquero devotamente con un curita en cháchara de libros.
—Oh, hágalo, se lo ruego, señor… Estaré encantadísima…
Divertido, Buck Mulligan meditaba en un murmullo placentero consigo mismo, asintiendo para sus adentros:
—Un trasero complacido.
El torniquete.
¿Es eso? … Sombrero de cinta azul … Escribiendo ociosamente … ¿Qué? ¿Miró? …
La balaustrada curva; el fluir suave del Mincio.
Puck Mulligan, con casco de panama, avanzaba paso a paso, yambando, canturreando:
John Eglinton, mi bien, John.