CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Página 233 de 864
Table of Contents

Capítulo 6

hombre entierra. Hormigas tampoco. Lo primero que a cualquiera le llama la atención. Enterrar a los muertos. Digamos que Robinson Crusoe era fiel a la realidad. Pues bien, entonces Viernes lo enterró. Cada viernes entierra a un jueves, bien mirado.

O, poor Robinson Crusoe, How could you possibly do so?

¡Pobre Dignam! Su última mentira en la tierra en su caja. Cuando piensas en todos ellos de verdad parece un desperdicio de madera. Todo roído.

Podrían inventar un féretro elegante con una especie de panel deslizante para bajarlo de esa manera. Sí, pero podrían poner objeciones a ser enterrados en el de otro tipo. Son tan quisquillosos.

Ponedme en mi tierra natal. Un trozo de arcilla de la tierra santa.

Solo una madre y un hijo mortinato enterrados jamás en el mismo atúd. Ya veo lo que significa. Ya veo. Protegerlo el mayor tiempo posible incluso en la tierra. La casa del irlandés es su ataúd. Embalsamar en catacumbas, momias, la misma idea.

El señor Bloom se hizo bien atrás, con el sombrero en la mano, contando las cabezas descubiertas. Doce. Yo soy el trece. No. El tipo del impermeable es el trece. El número de la muerte. ¿De dónde diantres habrá salido ese? En la capilla no estaba, eso lo juro. Menuda tontería esa superstición del trece.

Bonito tweed suave el que

233