ha sido denominado por la facultad una mórbida erección filoprogenitiva hacia arriba y hacia fuera in articulo mortis per diminutionem capitis.
Así que por supuesto el ciudadano solo estaba esperando la menor insinuación para ponerse a soltar la milonga sobre los invencibles y la vieja guardia y los hombres del sesentasiete y quién teme hablar del noventayocho y Joe con él sobre todos los tipos que fueron ahorcados, descuartizados y deportados por la causa en consejo de guerra sumarísimo y una Irlanda nueva y esto, lo otro y lo de más allá.
Hablando de Irlanda nueva ya iba siendo hora de que fuera a buscarse un perro nuevo y tanto que sí. Sarnoso hambriento animal rastreando y estornudando por todas partes y rascándose las costras y va y se le acerca a Bob Doran que le estaba invitando a Alf a un chato haciéndose el simpático por lo que pudiera rascar.
Así que por supuesto Bob Doran empieza a hacer el puto tonto con él:
—¡Dame la pata! ¡Dame la pata, perrito! Buen perrito. ¡Dame la pata aquí! ¡Dame la pata!
¡Arre! ¡Maldito el momento y la pezuña del chucho y Alf intentando evitar que se cayera del maldito taburete encima del maldito perro viejo y él soltando toda clase de chorradas sobre educarlo con cariño y perro de pura raza y perro inteligente: para darte un sarpullido! Luego se pone a rebañar unas migajas de galleta vieja del fondo de una lata de Jacob que le dijo a Terry que trajera. ¡Joder, se lo tragó de golpe como si nada y con la