y Hutchinson, el lord mayor, en Llandudno y el pequeño Lorcan Sherlock haciendo de locum tenens por él. Maldita lengua irlandesa, lengua de nuestros antepasados.
Long John Fanning exhaló una bocanada de humo por los labios.
Martin Cunningham habló por turno, retorciendo la punta de su barba, con el subjefe de la secretaría del ayuntamiento y el subalguacil, mientras John Wise Nolan guardaba silencio.
―¿Qué Dignam era ese? preguntó Long John Fanning.
Jimmy Henry hizo una mueca y levantó el pie izquierdo.
—¡Ay, mis callos! —dijo quejumbroso—.
¡Sube arriba por el amor de Dios hasta que me siente en alguna parte!
¡Uf! ¡Uh! ¡Cuidado!
De mal humor se abrió paso junto al ijar de Long John