Un corazón de oro en realidad. Sí, Menton. Se puso hecho una furia aquella tarde en la pista de bolos porque me le adelanté por dentro. Pura chiripa mía: el efecto. Por qué me tomó una inquina tan arraigada. Odio a primera vista. Molly y Floey Dillon del brazo bajo la lila, riendo. Un tipo así siempre se mortifica si hay mujeres delante.
Tiene un bollo en el costado del sombrero. Un carruaje, probablemente.
—Disculpe, caballero —dijo el señor Bloom a su lado.
Se detuvieron.
―Su sombrero está un poco aplastado, dijo el señor Bloom, señalando.
John Henry Menton lo miró fijamente durante un instante sin moverse.
—Allí ayudó Martin Cunningham,