a la hija si no ha amado a la madre?
―The art of being a grandfather, Mr Best gan murmur. L’art d’être grand …
—La propia imagen, para un hombre con esa rara cosa llamada genio, es la norma de toda experiencia, material y moral. Tal llamamiento lo conmoverá. Las imágenes de otros varones de su sangre lo repelerán. Verá en ellas intentos grotescos de la naturaleza para predecirlo o repetirlo a él.
La benigna frente del bibliotecario cuáquero se encendió rosadamente de esperanza.
—Espero que el señor Dedalus exponga su teoría para ilustración del público. Y deberíamos mencionar a otro comentarista irlandés, el señor George Bernard Shaw. Tampoco debemos olvidar al señor Frank Harris. Sus artículos sobre Shakespeare en la Saturday Review fueron sin duda brillantes. Curiosamente, él también nos dibuja una relación infeliz con la Dama Oscura de los sonetos. El rival favorecido es William Herbert, conde de Pembroke. Confieso que si hay que rechazar al poeta, tal rechazo parecería estar más en armonía con —¿qué diré?— nuestras nociones de lo que no debió haber sido.
Felizmente calló e inclinó entre ellos la cabeza mansa, huevo de alca, trofeo de su pugna.
La tutea con graves palabras de esposo.
¿Amas, Miriam? ¿Amas a tu hombre?
―Puede que también sea así —dijo Stephen—. Hay un refrán de Goethe que al señor