amigo: muy agradecido. Dejarlo a uno en deuda: no cuesta
—Y dinos, dijo Hynes, ¿conoces a ese tipo del, el tipo que estuvo por ahí en el…
Miró a su alrededor.
―Macintosh. Sí, lo vi, dijo el señor Bloom. ¿Dónde está ahora?
―M’Intosh, dijo Hynes, escribiendo a toda prisa. No sé quién es. ¿Es ese su nombre?
Se alejó, mirando a su alrededor.
―No, empezó Bloom, volviéndose y deteniéndose. ¡Oiga, Hynes!
No oí. ¿Qué? ¿A dónde se habrá ido? Ni rastro. Pero bueno, se habrá. ¿Alguien ha visto por aquí a? K a e doble l. Se volvió invisible. ¡Dios mío, qué fue de él?
Un séptimo sepulturero se acercó al