pegado alrededor de la boca de su cañón? ¡La biblia! ¿Leíste hoy esa comedia satírica en el United Irishman sobre ese jefe zulú que está de visita en Inglaterra?
―¿Qué es eso? ―dice Joe.
Así que el ciudadano toma uno de sus papeles de parafernalia y empieza a leer en voz alta:
―Una delegación de los principales magnates algodoneros de Mánchester fue presentada ayer a Su Majestad el Alaki de Abeakuta por el Bastón Dorado en Espera, lord Walkup de Walkup en los Huecos, para ofrecer a Su Majestad el sincero agradecimiento de los comerciantes británicos por las facilidades brindadas en sus dominios. La delegación participó de un almuerzo al término del cual el monarca de tez oscura, en el curso de un feliz discurso, libremente traducido por el capellán británico, el reverendo Ananias Praisegod Barebones, expresó sus mejores gracias a masa Walkup y enfatizó las cordiales relaciones existentes entre Abeakuta y el Imperio Británico, afirmando que atesoraba como una de sus más queridas posesiones una biblia ilustrada, el volumen de la palabra de Dios y el secreto de la grandeza de Inglaterra, graciosamente obsequiada por la gran jefa blanca, la gran squaw Victoria, con una dedicatoria personal de la augusta mano de la Real Donante. El Alaki bebió a continuación una copa de confraternidad de usquebaugh de primera destilación al brindis Blancos y Negros del cráneo de su predecesor inmediato en la dinastía, Kakachakachak, apodado Cuarenta Verrugas, tras lo cual visitó la principal fábrica de Cottonopolis y estamparon su marca en el libro de visitas, ejecutando posteriormente una antigua danza de guerra abeakútica, en