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Capítulo 13

un grano exhala olor durante años. Perros oliéndose los traseros. Buenas noches. Buenas. ¿Cómo hueles tú? Mjm. Mjm. Muy bien, gracias. Los animales se guían por eso. Sí, ahora, míralo de ese modo. Nosotros somos iguales. Ciertas mujeres, por ejemplo, te advierten que te alejes cuando tienen la regla. Acércate. Luego te entra un tufo en el que podrías colgar el sombrero. ¿Como qué? Arenques en conserva pasados o. ¡Bum! Se ruega no pisar el césped.

Quizá nos sientan el olor a hombre. ¿Y qué? Guantes de olor a puro tenía Long John en su escritorio el otro día. ¿El aliento? Eso te lo da lo que comes y bebes. No. Olor a hombre, digo. Debe de estar relacionado con eso porque los curas, que se supone que lo son, son diferentes.

Las mujeres zumban a su alrededor como moscas alrededor de la melaza. Vallado el altar, treparse a él cueste lo que cueste. El árbol del cura prohibido. Oh, padre, ¿lo harás? Déjame ser la primera en. Eso se difunde por todo el cuerpo, penetra. Fuente de vida y el olor es sumamente curioso. Salsa de apio. Déjame.

Mr Bloom insertó la nariz. Hm. En la. Hm. Abertura del chaleco. ¿Almendras o. No. Limones son. Ah, no, ese es el jabón.

O a propósito esa loción. Sabía que tenía algo en la cabeza. No volví y el jabón sin pagar. No me gusta cargar con botellas como esa arpía esta mañana. Hynes podría haberme pagado esos tres chelines. Podría mencionar lo de Meagher solo para recordárselo. Aun así, si saca ese sueltecito. Dos y nueve. Mal concepto tendrá de mí. Pasar mañana. ¿Cuánto le debo? ¿Tres y nueve? Dos y nueve, señor. Ah. Podría impedir que me fiara otra vez. Se pierden clientes así. Los bares sí. Un

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