en las costillas.
— Bi i dho husht, dice él.
―¿Quién? dice Joe.
—Breen, dice Alf. Estaba en la de John Henry Menton y luego se fue por la de Collis y Ward y luego Tom Rochford se lo encontró y lo mandó al subalguacil para gastarle una broma. Ay Dios, me duele de la risa.
- U. p. : up.
El larguirucho le echó una mirada que valía una citación y ahora el maldito viejo lunático se ha ido a Green Street a buscar a un gendarme.
―¿Cuándo va a colgar Long John a ese tipo en Mountjoy? ―dice Joe.
—Bergan, dice Bob Doran, despertándose. ¿Es ése Alf Bergan?
―Sí, dice Alf. ¿Colgarlo? Espera a que te enseñe. Oye, Terry, dame veinticinco pavos. ¡Ese maldito viejo imbécil! Diez mil libras. Tenías que