Bronce por oro oyeron los cascos, resonando a acero.
Imperthnthn thnthnthn.
Virutas, arrancando virutas de una uña pedregosa, virutas.
¡Horrible! Y el oro se encendió aún más.
Una ronca nota de pífano sonó.
Sopló. Un florido azul está en el
Cabello de dorados pináculos.
Una rosa saltarina sobre pechos satinados de satén, rosa de Castilla.
Trino, trino: Idolores.
¡Pío! ¿Quién