del señor Denis J. Maginni, profesor de baile, etc.
Mr Bloom, solo, miró los títulos. Tiranos hermosos, de James Lovebirch. Ya sé la clase de libro que es. ¿Lo tenía? Sí.
Lo abrió. Eso pensaba.
Una voz de mujer tras la cortina mugrienta.
Escucha: El hombre.
No: eso no le gustaría mucho. Se lo compré una vez.
Leyó el otro título: Sweets of Sin. Más de su estilo. A ver.
Leyó por donde su dedo se abrió.
―Todos los billetes de dólar que su esposo le daba se gastaban en las tiendas en vestidos maravillosos y fruslerías costosísimas. ¡Para él! ¡Para Raoul!
Sí.
Esto.
Aquí.
Prueba.
― Su boca pegada a la suya