¿Y su Dulcinea? James Stephens está haciendo unos bocetos ingeniosos. Parece que nos estamos volviendo importantes.
Cordelia. Cordoglio. La hija más solitaria de Lear.
Nookshotten.
Ahora con todo su refinamiento francés.
—Muchas gracias, señor Russell —dijo Stephen, poniéndose en pie—. Si fuera tan amable de entregarle la carta al señor Norman...
―Oh, sí. Si lo considera importante, entrará. Tenemos tanta correspondencia.
—Entiendo —dijo Stephen—. Gracias.
Dios te oiga. El periódico de los cerdos. Amigo del buey.
—Synge me ha prometido también un artículo para el Dana. ¿Nos van a leer? Siento que sí. La Liga Gaélica quiere algo en irlandés. Espero que vengas esta noche. Trae a Starkey.
Stephen se