¿Tiene algún problema?
―¿Problemas? —dijo Nosey Flynn—. Que yo sepa, no. ¿Por qué?
—Noté que estaba de luto.
―¿De veras? —dijo Nosey Flynn—. Pues sí, a fe mía. Le pregunté cómo estaba todo por casa. Tienes razón, por Dios. Pues sí.
—Yo nunca saco el tema, dijo Davy Byrne con bondad, si veo que un caballero tiene esa clase de penas. Solo sirve para refrescárselas en la memoria.
—La mujer no es, de todos modos —dijo Nosey Flynn—. Lo encontré anteayer cuando salía de aquella lechería irlandesa que la mujer de John Wyse Nolan tiene en Henry Street con un tarro de crema en la mano para llevárselo a